El violento episodio ocurrió cerca de las 23 en el barrio Padre Mario, en González Catán, partido de La Matanza. Un joven se encontraba charlando con un amigo en la puerta de una vivienda cuando fueron sorprendidos por al menos siete motochorros que llegaron al lugar a bordo de cuatro motocicletas.
Los delincuentes se abalanzaron sobre las víctimas, les revisaron los bolsillos y les robaron un teléfono celular y una bicicleta. La secuencia fue presenciada por el padre de uno de los chicos, que no dudó en intervenir al ver a su hijo en peligro.
Tiros y pánico
Armado con un caño de cemento, el hombre enfrentó a los asaltantes, empujó a varios de ellos y logró hacerlos caer al piso, evitando que se llevaran una segunda bicicleta. En plena huida, los motochorros efectuaron al menos cuatro disparos contra el padre, que afortunadamente no resultó herido de gravedad.
“Por suerte todos están bien, pero fue la reacción de mi papá al ver a mi hermano en esa situación”, relató un familiar, aún conmocionado por lo ocurrido.
“Roban todo el tiempo”
Tras el ataque, vecinos de la zona expresaron su bronca e impotencia por la inseguridad constante. Aseguraron que los robos son frecuentes y que las bandas actúan con total impunidad. “Los chorros siguen libres, como siempre”, lamentaron.