La calma de la jornada en la zona oeste de la Capital santiagueña se vio interrumpida por un rápido despliegue policial que terminó con dos jóvenes del barrio Huaico Hondo tras las rejas. Todo habría ocurrido cuando los muchachos se trasladaban con total normalidad por la transitada intersección de Avenida Aguirre y calle Rioja.
Efectivos de la Comisaría Octava, que andaban de recorrido preventivo por las calles del barrio San Martín, notaron algo extraño. Los jóvenes iban a bordo de una motocicleta Gilera Smash negra que, a simple vista, no llevaba la chapa patente colocada. Ese pequeño gran detalle habría sido el motivo por el cual los uniformados decidieron frenarles la marcha y pedirles los papeles.
La verdadera sorpresa llegó minutos después. Al pasar los datos del cuadro y del motor por el sistema de comunicaciones policial, los efectivos habrían confirmado que la historia de la moto era un poco más oscura de lo que parecía. De hecho, el rodado tenía un pedido de secuestro vigente desde finales de enero, vinculado a una denuncia por robo.
Frente a esta situación, el panorama se complicó para los muchachos de 22 y 31 años. Desde la fiscalía de turno, a cargo del Dr. Silva Martin, la orden habría sido tajante: secuestrar la Gilera de inmediato y que ambos ocupantes queden alojados en la dependencia policial en calidad de aprehendidos.