La ciberdelincuencia volvió a golpear en el interior santiagueño, esta vez en el departamento Avellaneda. Un vecino de la localidad de Herrera fue víctima de una maniobra fraudulenta que se valió de la confianza familiar para despojarlo de una importante suma de dinero.
El hecho, denunciado en la Comisaría Comunitaria Nº 19, tuvo como protagonista a un hombre de 54 años, de apellido Palavecino, quien cayó en la trampa al recibir mensajes de WhatsApp desde el número de su propio hermano.
El engaño
Todo comenzó alrededor de las 19 horas, cuando al teléfono de la víctima llegaron textos urgentes desde el contacto agendado como su familiar directo. Los estafadores, simulando ser su hermano Marcelo, le manifestaron que necesitaban dinero con suma urgencia debido a un problema imprevisto.
Sin sospechar nada y movido por la solidaridad, el hombre accedió al pedido. Realizó dos transferencias inmediatas a través de Mercado Pago: la primera por $300.000 y la segunda por $320.000, totalizando una pérdida de $620.000. El dinero fue enviado a una cuenta desconocida a nombre de una mujer (Karen Yamila Ferro), un detalle que en la desesperación pasó por alto.
La estafa quedó al descubierto minutos más tarde de la peor manera. El verdadero hermano llamó por teléfono a la víctima, extrañado, para preguntarle por qué le enviaba comprobantes de pago si él no había pedido nada.
Fue allí cuando ambos comprendieron que la cuenta de WhatsApp había sido hackeada y que los delincuentes habían usurpado la identidad para barrer con los ahorros de sus contactos. La policía ya investiga la ruta del dinero y la titularidad de la cuenta receptora.