Una serie de mensajes amenazantes dirigidos a estudiantes de la Escuela N° 116 Sargento Cabral, ubicada en una zona rural del departamento Banda, generó alarma entre padres, docentes y autoridades judiciales.
Las denuncias fueron realizadas por madres de alumnos de 12 años, quienes advirtieron que sus hijos comenzaron a recibir mensajes violentos y amenazas de muerte a través de aplicaciones como WhatsApp y Snapchat, enviados desde números con característica internacional, presuntamente provenientes de Perú.
Las presentaciones se concretaron en la Comisaría N° 14 durante la noche del miércoles, luego de que varios menores confesaran a sus familias la preocupante situación. La investigación quedó a cargo del fiscal Mariano Gómez.
De acuerdo con los testimonios, los contactos se habrían iniciado meses atrás mediante conversaciones aparentemente normales con desconocidos que decían residir en Perú. Uno de ellos se identificaba como “Daniel”, mientras que otro utilizaba el nombre “Snaider López F”.
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Sin embargo, con el paso del tiempo, esos intercambios cambiaron drásticamente y comenzaron a incluir amenazas directas, referencias a armas de fuego y advertencias violentas contra estudiantes.
Una de las madres, residente en el paraje El Barrial, explicó que la problemática salió a la luz durante una reunión entre familias, donde descubrieron que varios niños atravesaban experiencias similares.
Otra denunciante indicó que encontró en el teléfono de uso compartido con su hija mensajes archivados con amenazas explícitas, mientras que otras familias aseguraron que sus hijos eliminaron conversaciones y bloquearon a los agresores por miedo.
Según trascendió, algunos mensajes mencionaban el supuesto envío de sicarios para atentar contra los menores, lo que elevó considerablemente la preocupación de toda la comunidad educativa.
Frente a la gravedad del caso, la Fiscalía dispuso la intervención del área de Ciberdelitos para rastrear el origen de los números telefónicos y avanzar en la identificación de los responsables. Mientras tanto, padres, docentes y autoridades escolares permanecen en máxima alerta.