Una publicación que comenzó a circular en redes sociales encendió las alarmas y desató un fuerte repudio, tras difundirse la imagen de un supuesto chat privado en el que se promocionaría la venta de contenido íntimo atribuido a mujeres santiagueñas.
En la conversación viralizada, un joven habría ofrecido el acceso a un grupo cerrado donde, según el mensaje difundido, se almacenaría una gran cantidad de fotos y videos íntimos a cambio de dinero. El enlace para ingresar sería enviado a través de Facebook.
La situación generó preocupación ante la posible difusión y comercialización de material íntimo sin consentimiento, una conducta que podría constituir un delito si se comprueba que las personas expuestas no autorizaron la publicación de ese contenido.
Hasta el momento, no se informó oficialmente si existe una denuncia judicial, aunque el caso volvió a poner en agenda la problemática de la violencia digital y la circulación no consentida de imágenes íntimas, contempladas por la legislación vigente.