El estremecedor caso de los dos niños encontrados solos, con los ojos vendados y abandonados cerca de una carretera en Portugal, sigue generando conmoción y revelando detalles impactantes sobre los responsables.
La principal acusada es Marine Rousseau, una mujer francesa de 41 años que trabajaba como sexóloga y que actualmente permanece detenida junto a su pareja, Marc Ballagriga, un ex policía de 55 años.
Según la investigación, ambos abandonaron a los menores —de 4 y 5 años— en una zona boscosa de Alcácer do Sal, en el distrito de Setúbal, y luego se alejaron del lugar recorriendo cerca de 200 kilómetros.
Los pequeños fueron encontrados al borde de la ruta nacional EN253. Aunque llevaban una mochila con agua y alimentos, no tenían documentación y estaban completamente desorientados.
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Con el avance de la causa comenzaron a conocerse detalles sobre la vida de la mujer. En sus redes sociales, Rousseau se presentaba como especialista en sexualidad infantil y aseguraba ayudar a padres a dialogar con sus hijos sobre educación sexual.
Además, en su perfil profesional afirmaba haberse formado en psicomotricidad en la Universidad Pierre y Marie Curie de París y trabajar con técnicas vinculadas a la liberación emocional y el tratamiento de traumas.
La investigación también puso el foco sobre su pareja, Marc Ballagriga, quien había trabajado como policía en Francia y contaba con antecedentes judiciales. Según medios europeos, el hombre fue condenado en 2010 por hechos de violencia doméstica y acoso contra la madre de una hija suya.
En redes sociales, el acusado difundía publicaciones con teorías conspirativas y afirmaba haber trabajado “como esclavo” para el Ministerio de Defensa francés entre 1994 y 2010.
Mientras ambos permanecen detenidos, la Justicia portuguesa intenta determinar las circunstancias exactas del abandono y el estado de vulnerabilidad en el que se encontraban los menores al momento de ser hallados.