La cinematográfica novela del asalto comando en la Ruta Nacional 89 sumó su capítulo final y definitivo. Lo que el miércoles por la mañana comenzó como la denuncia de una sangrienta emboscada a los tiros, y por la noche se descubrió que era un insólito autorrobo, culminó esta madrugada con la recuperación total del millonario botín.
Madrugada de arrepentimiento
El giro final de esta historia se produjo cerca de las 3 de la madrugada de este jueves. Totalmente acorralados por el rápido y efectivo avance investigativo de la Policía de la Provincia, los involucrados en la farsa no tuvieron más escapatoria que entregar el dinero.
Según lo trascendido, un sujeto de 33 años de edad, residente en la vecina provincia de Tucumán y señalado como el cómplice de la maniobra, se hizo presente en la sede de la Comisaría Comunitaria 29 de la ciudad de Quimilí. Una vez frente a los uniformados, el individuo hizo entrega de manera voluntaria de la impactante suma de más de 21 millones de pesos en efectivo.
Al momento de devolver la recaudación de la empresa de transportes, el tucumano de 33 años brindó un detalle clave que expuso aún más la desprolija logística de la estafa. El sujeto indicó a los efectivos policiales que, apenas unos minutos antes de presentarse en la dependencia, un familiar del propio camionero (de apellido Ibañez y de 29 años) fue quien le entregó físicamente el dinero.
Cabe recordar que Ibañez, el joven chofer que condujo 50 kilómetros ensangrentado para simular la emboscada, ya se encuentra en calidad de aprehendido luego de que la División Robo y Hurto detectara graves inconsistencias en su dramático relato.
Con la recuperación de los más de 21 millones de pesos, la Justicia provincial logra cerrar el círculo sobre una audaz maniobra de engaño que fue rápidamente desbaratada gracias al profesionalismo y la celeridad de las fuerzas de seguridad locales.