En Añatuya, un episodio de abigeato sorprendió a los responsables de una estancia ubicada sobre la Ruta 92. Dos terneros de raza Brangus, de aproximadamente 25 kilos cada uno y de apenas dos meses de edad, fueron sustraídos del campo.
El hecho fue descubierto durante un recorrido de rutina por los empleados del establecimiento. En el lugar también se encontraron unos anteojos de sol negros que quedaron abandonados, aunque las lluvias recientes impidieron recolectar huellas que pudieran identificar a los responsables.
La fiscalía local intervino en el caso, disponiendo un acta de constatación y la participación de la División de Robo y Hurto. Por el momento, los autores del hecho continúan siendo desconocidos y la investigación sigue en curso.