El comienzo de 2026 quedó atravesado por un crimen que generó conmoción. En la mañana del 1° de enero, una mujer fue hallada sin vida en una zona descampada, cerca de un camino rural, tras haber salido horas antes y no volver a su casa.
El hallazgo se produjo en la ciudad de Villa María, en la provincia de Córdoba, luego de que un vecino alertara a la Policía al encontrar el cuerpo en un terreno baldío. En un primer momento, la víctima no pudo ser identificada, ya que no llevaba documentación y el estado en el que fue encontrada dificultó el reconocimiento.
Con el avance de las pericias, la Justicia confirmó que se trataba de un femicidio y logró establecer que la joven era Delfina Aimino, de 22 años, oriunda de la ciudad. La identificación se concretó mediante registros médicos recientes y el cotejo de huellas dactilares, lo que permitió dar aviso a su familia.
Según se reconstruyó, la joven era conocida por su cercanía con el cuidado de animales y tenía una activa presencia en redes sociales. Desde un primer momento, la fiscalía descartó que se tratara de un accidente o de un robo y avanzó sobre la hipótesis de un ataque de extrema violencia.
En pocas horas, la investigación derivó en la detención de un joven de 23 años, Tomás Ariel Mulinetti, estudiante de ingeniería electromecánica. El sospechoso fue arrestado tras un allanamiento en una vivienda del barrio Trinitarios, donde se secuestraron elementos considerados clave para la causa, entre ellos un arma blanca, teléfonos celulares, prendas de vestir y un vehículo.
La principal línea investigativa sostiene que la víctima y el acusado se habrían conocido a través de una aplicación de citas y acordaron verse luego de los festejos de Año Nuevo. Registros de cámaras de seguridad, datos de telefonía, comprobantes de una estación de servicio y testimonios permitieron reconstruir parte del recorrido previo al crimen.