En un operativo realizado anoche por personal de la Guardia Provincial San Cristóbal, fueron secuestrados cabritos, lechones y embutidos que eran transportados de manera irregular en la bodega de un colectivo de pasajeros perteneciente a la empresa T. S. B.
El procedimiento se llevó a cabo en la intersección de la Ruta Nacional 34 y la Ruta Provincial 39, a la altura de la localidad de Arrufó, donde los agentes detuvieron el ómnibus para una inspección de rutina. Al revisar el sector de carga, encontraron varias conservadoras con carne faenada, que incluían 13 animales porcinos, 10 caprinos y unos 40 kilos de embutidos.
Sin documentación sanitaria
Según informaron fuentes policiales, al ser consultados sobre la procedencia de los productos, uno de los choferes manifestó que se trataba de animales faenados por los pasajeros, quienes los transportaban con destino a la ciudad de Buenos Aires. Sin embargo, la carga no contaba con la documentación sanitaria correspondiente ni con las condiciones de conservación exigidas por la normativa vigente.
Ante esta situación, el fiscal interviniente ordenó el secuestro preventivo de los productos y su posterior decomiso y desnaturalización, una vez que un veterinario constatara su estado sanitario.
Imputado por faenamiento clandestino
En el lugar, una persona se hizo responsable de la carga y fue imputada en estado de libertad por el delito de faenamiento clandestino de ganado menor, previsto en el Código Penal.
Las autoridades recordaron que el transporte de carnes sin los controles sanitarios y de origen representa un riesgo para la salud pública, además de constituir una infracción grave a las leyes de sanidad animal y comercialización.