Una escena estremecedora conmocionó al personal médico y a quienes se encontraban en el Hospital General Lokmanya Tilak, cuando un hombre identificado como Isma ingresó por sus propios medios con un machete incrustado en la sien.
A pesar de la gravedad de la herida, el paciente llegó consciente, se sentó en la sala de espera y permaneció sorprendentemente tranquilo mientras utilizaba su teléfono celular, generando asombro entre quienes presenciaron el momento.
Según trascendió, el arma había penetrado varios centímetros en su cráneo como consecuencia de un violento ataque, aunque, de manera casi milagrosa, logró mantenerse con vida y en estado de lucidez.
Frente a la impactante situación, el equipo médico activó de inmediato un operativo de urgencia y trasladó al hombre a cirugía, donde especialistas consiguieron extraer el machete mediante una compleja intervención.
Contra todo pronóstico, Isma sobrevivió al procedimiento, convirtiéndose en protagonista de un caso que dejó perplejos tanto a profesionales de la salud como a la comunidad.
La dramática imagen del paciente aguardando asistencia con el arma incrustada quedó registrada como una de las escenas más impresionantes vistas en un centro médico.