Un grave hecho de violencia se registró durante la madrugada del miércoles, cuando una enfermera fue atacada por un paciente en estado de extrema alteración y terminó con la amputación traumática de parte de uno de sus dedos.
El episodio ocurrió cerca de las 5 de la mañana en el Hospital “Isaac Waisman”, ubicado en la localidad de General Pinedo, provincia de Chaco. Según trascendió, el agresor ingresó a la guardia con un comportamiento violento y descontrolado, presuntamente bajo los efectos del alcohol y sustancias estupefacientes.
Ante la situación, el personal activó el protocolo de intervención en salud mental. Sin embargo, mientras era asistido por el equipo médico, el hombre reaccionó de forma agresiva y se abalanzó contra una enfermera, a quien mordió con extrema violencia en uno de los dedos de su mano derecha.
El parte médico confirmó posteriormente que la trabajadora sufrió la amputación traumática de la falange distal del dedo medio, una lesión severa que requirió atención inmediata y especializada.
Tras el ataque, el paciente fue reducido y trasladado bajo custodia policial a un centro de Salud Mental de la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña, donde quedó internado para su evaluación.