Un deleznable hecho de inseguridad, abuso de confianza y traición generó profunda indignación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Una enfermera le robó las llaves del departamento a un paciente terminal de 82 años que se encontraba bajo sus cuidados en el hospital y, junto a su pareja, se dirigió a la propiedad con la intención de saquearla y usurparla.
El repudiable episodio tuvo lugar en un edificio ubicado sobre la calle Marcelo T. de Alvear al 700, en pleno barrio porteño de Retiro. Todo comenzó cerca de la 1.20 de la madrugada, cuando Victoria, la encargada del complejo, notó la presencia de dos desconocidos ingresando al departamento del primer piso utilizando las llaves originales. Ante la evidente anomalía, la mujer dio aviso de inmediato a la Policía.
Una coartada cruel y sin sustento
A los pocos minutos, el personal de seguridad arribó al piso señalado y golpeó la puerta. Quienes abrieron fueron los intrusos: un hombre de 40 años y la enfermera de 36. Al ser interrogados, intentaron ensayar una insólita y cruel justificación, argumentando que el dueño de la propiedad —internado en estado crítico en el Hospital Británico— les solicitó personalmente que se acercaran al inmueble a retirar sus pertenencias.
Sin embargo, la farsa se desmoronó rápidamente. Los uniformados les exigieron algún tipo de documentación, mensaje o prueba que acreditara la supuesta autorización del paciente, pero los sospechosos no lograron presentar absolutamente nada para avalar su versión.
Frente a las contradicciones y la falta de pruebas, la Unidad de Flagrancia Este, bajo las órdenes de la fiscal Pagliareti, dispuso la inmediata detención de la pareja. La causa quedó formalmente caratulada como tentativa de usurpación, mientras la Justicia avanza con la investigación para determinar la magnitud del saqueo previo a la llegada de los oficiales.