Un grave episodio de acoso callejero se registró esta mañana en la intersección de Solís y Lugones, cuando un motociclista intentó manosear a una joven que circulaba en bicicleta tras salir del gimnasio.
Según el testimonio de la víctima, el sujeto se le acercó y estiró el brazo en un intento por tocarla, al tiempo que le lanzó una frase obscena. La mujer logró esquivarlo gracias a sus reflejos y el agresor continuó su marcha.
El motociclista se movilizaba en una moto roja en mal estado, sin chapa patente, llevaba casco azul y transportaba unas cajas atadas en la parte trasera. La víctima aclaró que no pudo identificar su rostro, aunque asegura recordar su voz.
“Gracias a Dios no logró tocarme, pero podría haberme tirado de la bicicleta. Estoy bien, un poco asustada y con mucha bronca, porque la historia podría haber sido otra”, expresó en redes sociales.
La mujer destacó que comparte lo ocurrido para advertir a otras jóvenes que circulan por la zona y subrayó que “nadie debe dejar de entrenar ni de vestirse como quiera, porque eso no les da derecho a tocarnos”.
Hasta el momento no hubo detenidos y se solicita a la comunidad estar atenta ante cualquier individuo que coincida con la descripción.