"Llamá a la Policía porque he matado a Diana", esa es la frase que Estela Tula Peralta de Russo escuchó de la boca de su hija Ángeles alrededor de las ocho de la mañana de anteayer en su domicilio del barrio Palermo de La Banda, mientras la menor estaba tendida en su cama. La joven madre de 28 años sería la autora del asesinato de su hija de 9 años y fue imputada del delito de homicidio agravado por el vínculo por el Dr. Mariano Gómez, representante de la Unidad Fiscal de Violencia de Género e Intrafamiliar de Banda y Robles.
El cuerpo, que no presentaba signos de violencia, fue sometido a una autopsia, que estuvo a cargo de una junta médica. Los médicos forenses determinaron que la causa de muerte fue por asfixia por sofocación. Ahora se realizarán estudios complementarios para determinar qué utilizó la filicida para quitarle la vida a su hija de 9 años. Se tratará de establecer fehacientemente si le tapó la boca y las fosas nasales con las manos, con una almohada o con un peluche que había en la habitación. En este sentido, las pericias realizadas sobre las manos de la imputada podrían sumar evidencias.
Asimismo, se realizarán estudios histopatológicos para establecer si la madre le suministró algún medicamento a su hija para dormirla y evitar que se resistiera o solicitara auxilio. Los investigadores sospechan que le suministró en alguna bebida o merienda tres pastillas de un poderoso psicofármaco.
Internaron de urgencia a la mujer en el hospital psiquiátrico El Polear
Tras los primeros exámenes a la detenida María de los Ángeles Russo, por orden del juez de Control y Garantías de Banda y Robles, Gino Niccolai, la imputada fue trasladada ayer al hospital psiquiátrico El Polear de La Banda para ser sometida a un tratamiento médico porque no estaba medicada por los problemas de salud mental que padece.
Por otra parte, el fiscal Mariano Gómez y personal del Departamento de Homicidios y Delitos Complejos profundizarán la investigación para reunir evidencias. El funcionario judicial estaría en condiciones de indagar a la imputada el próximo lunes o martes de la próxima semana.
En tanto, se reciben testimonios de familiares y vecinos para conocer cómo era la vida de la víctima y su madre, en la casa de la calle Yrigoyen del barrio Palermo de La Banda, donde vivían con los abuelos de la menor.
Familiares y docentes manifestaron su dolor en el último adiós a la menor
Tras la autopsia en la Capital santiagueña, los restos mortales de la niña fueron trasladados a una sala velatoria de la ciudad de La Banda, después del mediodía. Posteriormente, alrededor de las seis de la tarde, fueron sepultados en un cementerio privado.
Familiares, vecinos y docentes protagonizaron escenas de profundo dolor por la muerte de la niña, que se había ganado el corazón de los que conocía, tal como lo habían manifestado los habitantes del barrio Palermo y profesores de la escuela de danzas. Los dolientes no encontraban consuelo por la irreparable pérdida de la niña que además estaba entusiasmada por su Primera Comunión.