Un vecino del barrio Menéndez de La Banda, su pareja y su hija de siete años se trasladaron antenoche a una vivienda de la manzana 45 del barrio Mama Antula de la vecina ciudad, que está a su cuidado. La propiedad pertenece a una familiar que no se encuentra circunstancialmente en la provincia.
De acuerdo con las averiguaciones policiales, la familia llegó alrededor de las 20 y, al dirigirse a la parte trasera de la casa, por donde debían ingresar, advirtieron que la puerta estaba abierta y la cerradura, violentada.
A pesar de ello y creyendo que los delincuentes ya no estaban, la pareja y su hija ingresaron al inmueble y descubrieron que los autores del hecho delictivo aún se encontraban adentro. Al verse descubiertos, uno de los ladrones empuñó un revólver y los amenazó de muerte para que no solicitaran ayuda. "Quédense quietos porque sino alguno se irá herido de aquí", afirmó el sujeto que empuñaba el arma de fuego. La dramática situación provocó que la menor sufriera una crisis de llanto y sus padres intentaron contenerla emocionalmente.
Finalmente, los delincuentes tomaron una garrafa de 10 kilos y se dieron a la fuga, aunque antes amenazaron otra vez a la pareja para que no los siguieran. Los sujetos huyeron a pie en dirección al barrio Jerusalén.
El hecho delictivo provocó la reacción de los vecinos, quienes se trasladaron al lugar, ayudaron a la pareja a contener a la menor y alertaron a la Policía.
El hombre realizó un relevamiento de la casa y determinó que, además de la garrafa, se habían llevado también dos televisores de 32 y 42 pulgadas. Es el segundo robo en el lugar. Hace pocos días, un vecino le "quitó" a un ladrón un televisor, aunque se llevó una amoladora y cables.