Mientras las fuertes ráfagas de viento azotaban la madrugada de ayer en la ciudad Capital, una mujer fue despertada por un violento incidente en el que resultó lesionada. Además, fue amenazada de muerte. Los agresores, con quienes tiene diferencias desde hace tiempo, fueron identificados.
A las 5.30 de ayer, la víctima, una joven de 21 años, se encontraba descansando en su vivienda ubicada en el barrio La Católica. En ese momento, mientras se vestía para salir a trabajar, comenzó a escuchar ruidos contra su propiedad.
Posteriormente, fue sorprendida por un grupo de entre cinco y siete personas que irrumpieron en su vivienda. Los vecinos, quienes ya están identificados, en primera instancia comenzaron a arrojar elementos contundentes contra la casa de la víctima: le lanzaron piedras, ladrillos, botellas y palos, al mismo tiempo que vociferaban insultos en su contra.
Ante la situación, la mujer intentó mediar. Pero fue brutalmente agredida por los revoltosos que ingresaron de manera violenta a su propiedad, ocasionando daños en el inmueble. Mientras la atacaban físicamente, la propietaria del lugar intentaba alejarlos para evitar que destrozaran su vivienda.
Los agresores le propinaron golpes y patadas, y luego comenzaron a amenazarla de muerte. Uno de los agresores le habría prometido que "en la madrugada entrarían a su casa y le prenderían fuego tanto a sus cosas como a ella".
Por último, los agresores huyeron, mientras que la víctima presentó una denuncia penal por el delito de lesiones y amenazas contra los atacantes. El caso está siendo instruido por la Fiscalía de la Capital, a cargo de la Dra. Natalia Malachevsky, quien ordenó que la mujer sea examinada por el médico de Sanidad Policial. Le diagnosticaron lesiones curables en siete días, siempre y cuando no haya complicaciones.
Por orden judicial, se iniciaron las investigaciones pertinentes para establecer los motivos que mantienen a los vecinos en conflicto. Además, se está tratando de determinar si hubo otros incidentes de violencia que no fueron denunciados. La Policía comenzó a tomar testimonios a los testigos del violento incidente que sufrió la víctima.