Un jubilado, de apellido Brandán (68 años), domiciliado en la calle Juan José Paso del barrio San Javier de La Banda, fue despertado ayer a las seis de la mañana por su nieta, quien le pidió prestado el teléfono celular, aunque tras buscarlo no lo encontró. De acuerdo con la denuncia, había dejado el aparato cargando al lado de su cama a la hora 0.50 y se acostó a dormir. Sin embargo, no fue la única noticia ingrata para el hombre. Realizó un relevamiento de sus bienes y determinó que también le sustrajeron $ 200 mil desde el comedor. No hay nada violentado. Investiga la Comisaría Nº 47.