Ubaldo Iñiguez era el único varón de los cinco hijos que tuvieron Crecencia Ferreyra y Julio Iñiguez (fallecido). Tras su separación de la madre de sus hijos, el mozo regresó a vivir a la casa paterna y luego comenzó a construir en el amplio terreno de la familia, ubicado sobre la Ruta 211, en San Antonio Norte, donde ayer le disparó a su pareja y se suicidó con la misma arma. A sus esfuerzos se unió en los últimos años Valeria Villalba y la casa continuaba expandiéndose.
Mónica Iñiguez (48 años), hermana de Ubaldo, quien vive con su madre en la parte delantera de la propiedad, no pudo contener las lágrimas al recordar el sangriento hecho. Contó a Nuevo Diario que ayer a la madrugada, alrededor de las 4, recibió un llamado de la hija de Valeria. "Ana me dijo que su madre estaba tirada al costado de la cama y que fuera urgente a la casa", señaló. Mónica se abrigó y hasta ese momento ya se había levantado otra de sus hermanas, Mirta, que estaba de visita en la casa materna. Ambas se abrigaron y se trasladaron hasta la casa de Ubaldo, donde ya estaba la policía y había ambulancias. Una de ellas logró ver el espeluznante escenario.
"Yo no sabía que mi hermano tenía un arma de fuego", afirmó Mónica, quien describió a su hermano como "muy reservado" en sus cuestiones personales. No obstante, sostuvo que su cara delataba su estado de ánimo y en los últimos tiempos "lo veía triste"."Ellos tenían problemas económicos y por eso discutían con frecuencia. Eso me lo dijeron él y ella, por separado, aunque sin dar mayores detalles", afirmó Mónica.
En los últimos tiempos, disminuyeron los trabajos de albañilería y las contrataciones para servicios gastronómicos. En un tiempo, la pareja hacía comidas que vendían en los esporádicos campeonatos de fútbol del club ubicado en las cercanías, pero el proyecto no cumplió con sus expectativas económicas. Últimamente, Valeria trabajaba como empleada doméstica en La Banda, afirmaron familiares de Ubaldo.
Mónica indicó que, en medio de los enfrentamientos por la falta de ingresos económicos en la familia, la mujer supuestamente también le manifestaba que había contribuido en la edificación de la casa.
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