Un insólito episodio se registró en la noche de ayer en el Hospital Zonal de Monte Quemado, donde un detenido de la Comisaría Comunitaria N° 22 debió ser asistido de urgencia tras ingerir voluntariamente un clavo y un tornillo.
El sujeto, identificado por su apellido Santillán, se encuentra imputado por amenazas a una mujer, en el marco de una causa por violencia de género en infracción a la Ley 7032. Alrededor de las 21:10, mientras permanecía en el centro de salud bajo custodia policial, Santillán manifestó haber tragado los objetos metálicos de forma intencional.
Ante la declaración, el personal médico encabezado por la doctora de guardia, Nanci Olivera, ordenó la realización de una radiografía abdominal, la cual confirmó la presencia de los elementos ingeridos.
Siguiendo indicaciones médicas, se le suministró solución fisiológica y quedó internado en observación, con seguimiento permanente, hasta su recuperación. Los profesionales esperan que el detenido expulse los objetos por vía natural, sin necesidad de intervención quirúrgica.
Santillán permanece bajo custodia mientras se evalúa su estado de salud y se investigan las motivaciones detrás de su accionar.