Un joven identificado como Gregorio Tomás Pereyra Urrutia (22 años), domiciliado en el barrio Centenario, circulaba antenoche, a las 23.30, por la avenida Roca, en una motocicleta. Al llegar a la intersección con Avellaneda del barrio Centro, protagonizó una colisión con un remís de una empresa capitalina, que era guiado por Raúl Amadeo Carrizo (43), residente en el barro Francisco de Aguirre, quien resultó ileso.
Como consecuencia del impacto, el motociclista resultó lesionado y fue trasladado al hospital Regional. El médico de Policía constató que presentaba fractura de fémur y platillo tibial izquierdo, lesiones curables en 45 días.
La madre de la víctima, quien es abogada, realizó la denuncia y expuso que su hijo debe someterse a "múltiples cirugías, tratamientos y rehabilitación".