Una tensa situación familiar generó la intervención de la policía en la ciudad de Añatuya, departamento Taboada, el pasdado domingo y a requerimiento de un hombre de 46 años.
Este reside en el barrio San Cayetano, y en horas de la mañana de aquel día se comunicó con la Comisaría 41ª para solicitar la inmediata presencia de los efectivos en su casa.
Al llegar, los guardianes del orden lo entrevistaron y este les explicó que hace un año se había separado de su exesposa, con quien tuvo 8 hijos, y que momentos antes, esta se había presentado en la vivienda junto a dos de sus descendientes —ya mayores de edad—, con quienes estaba sacando las chapas de un dormitorio.
Al consultarle a la mujer por qué estaba haciendo eso, esta mencionó que en sede judicial ya habían "arreglado" dividir los bienes, aunque al requerírsele el oficio judicial que así lo demostrara, dijo no poseerlo.
Los uniformados la "invitaron" a dejar las chapas en la vivienda de su ex y a presentarse en el Palacio de Tribunales de Añatuya.
Finalmente, la mujer y sus dos hijos se retiraron.