Una familia de la localidad de El Naranjo, departamento Burruyacu, provincia de Tucumán, se trasladó hasta la localidad santiagueña de Pozo Hondo, departamento Jiménez, donde festejó la llegada del Año Nuevo. La casa, ubicada en el barrio La Difunta, pertenece a la madre del padre de la familia.
El domingo 4 del corriente mes, los dos hijos varones del matrimonio que estaba de visita, de 3 y 5 años, junto a un primo, de 5, quien también se encontraba de visita, aunque reside en el mismo complejo habitacional, jugaban en el patio trasero de la propiedad.
De acuerdo con las averiguaciones policiales, alrededor de las 16.30, cedió la tapa de un pozo ciego del baño, de unos 4 metros de profundidad y que está en construcción. Los tres menores se precipitaron al interior del pozo que tenía agua.
El llanto y los gritos de los niños alertaron a los familiares, quienes actuaron rápidamente para rescatarlos, mientras llamaban al personal policial de la Comisaría Nº 26 para solicitar ayuda.
Los primeros en ser sacados del interior fueron los hermanos. El menor de 5 años presentaba fractura de fémur, por encima de la rodilla derecha; mientras que el niño de 3, quien habría quedado sumergido en el agua por un momento y atrapado entre los escombros de la tapa de cemento, tenía líquido en los pulmones y vómitos. En tanto, el primo, de 5 años, fue rescatado con técnicas de ascenso y había sufrido traumatismo de cráneo, sin pérdida de conocimiento.
Los tres fueron trasladados al hospital de Pozo Hondo y luego fueron derivados a un centro de salud pediátrico de la ciudad capital.
Pese a los esfuerzos médicos, el paciente de 3 años perdió la vida y provocó conmoción en la familia. En tanto, su hermano, de 5 años, permanece internado y su primo, de la misma edad, fue dado de alta.