Una estudiante de 12 años del último año del nivel Primario de una escuela de la ciudad de La Banda comenzó a tener cambios en sus actitudes que repercutieron en su rendimiento escolar y en el contacto con sus compañeros, al manifestar retraimiento y tristeza. La alumna fue contenida emocionalmente por su maestra luego de una de las clases, ocasión en la que expresó que “no tenía ganas de vivir”. La fuerte frase de la menor provocó que la docente profundizara la entrevista para conocer la causa, hasta que develó que fue abusada sexualmente por su padrastro y temía que en algún momento fuera accedida carnalmente.
La víctima relató que los manoseos comenzaron a principios del año pasado, cuando se registraban altas temperaturas. Esto provocó que toda la familia durmiera en la habitación de su hermano que contaba con aire acondicionado porque el aparato de su madre también presentaba un desperfecto. Todos colocaron los colchones en el piso para dormir. Alrededor de las 5, el sospechoso le dijo a la menor que apagara el celular y durmiera porque su madre se iba a enojar. La víctima cumplió con el pedido y comenzó a descansar. Sin embargo, momentos después, su padrastro comenzó a tocarla en sus partes íntimas por debajo de la ropa, aprovechando que su colchón estaba al lado de donde dormía la menor. La víctima le sacó la mano y simuló que seguía durmiendo.
En otra ocasión, el sujeto ingresó en la habitación de la menor, quien dormía.
Seguidamente, se despertó porque el sujeto la estaba manoseando. El acusado le dijo que ya era hora de despertarse.
En uno de los casos más recientes, la madre se había dirigido al hospital y luego llegó su pareja, quien se acostó del lado de los pies en la cama de su hijastra. En esa circunstancia, comenzó a manosearla, sin importarle que la víctima estuviera despierta. Finalmente la menor se levantó de la cama.
Las autoridades educativas convocaron a la madre y le manifestaron lo sucedido, instándola a realizar la denuncia penal; de lo contrario, lo haría la docente en contra de ella y el sospechoso.
La madre realizó la denuncia y reconoció ante los policías que tenía conocimiento de los hechos hace dos meses, pero que no había concurrido a la dependencia porque pensó que “no le iban a recibir”.
Las autoridades de la Unidad Fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual de Banda y Robles ordenaron que se concretaran diversas medidas judiciales para profundizar la investigación.