Una vecina de la avenida San Martín del barrio Centro de la ciudad de La Banda advirtió que habían desaparecido 80 mil pesos que tenía ahorrados y guardados en uno de los roperos. El hecho fue descubierto a principio de esta semana y como no había ningún acceso violentado, las sospechas apuntaron a la niñera que había contratado hace solo tres semanas y no tenía muchas referencias de ella.
El martes último, la damnificada se puso en contacto telefónico con la joven del barrio Finca de Ramos y le preguntó por el dinero, pero ella le negó haberse apoderado de los $ 80 mil. Seguidamente, la bloqueó y no se presentó más a trabajar. Ante esta situación, la empleadora llamó a través del celular de una familiar y la niñera atendió. La joven volvió a negar el ilícito, hasta que ante los indicios que había, decidió confesar que se había apoderado del dinero porque su madre estaba enferma y necesitaba comprar medicamentos, aunque luego cambió el argumento y dijo que tenía deudas que pagar. Seguidamente, la acusada cortó la llamada.
La empleadora no quedó conforme con que la niñera había confesado la sustracción del dinero y quería recuperar el efectivo. Llamó a una amiga que le había recomendado la empleada y le contó lo sucedido. La mujer se puso en contacto con la niñera y la convenció para que devolviera los $ 80 mil y evitara un problema judicial. La acusada la citó en el barrio Mishky Mayu y le entregó el dinero, que luego fue devuelto a su propietaria.
La empleadora pensó que todo había terminado con un final feliz, pero se equivocó. Realizó un relevamiento de sus pertenencias y se dirigió a la habitación de sus hijas, donde en el ropero guardaba sus joyas. El mueble estaba con llave y todo aparentaba estar normal, aunque al abrir comprobó que faltaban un reloj de oro, tres pulseras de oro, dos cadenas de oro, tres pares de aros de oro macizo, cuatro pares de aros abridores de oro macizo, cinco anillos de oro, cuatro dijes y una medalla de 15. Todo lo sustraído hace un total de aproximadamente 22 gramos de oro de 18 quilates.
Las sospechas otra vez apuntaron contra la exniñera, realizó la denuncia en la Comisaría Nº 14 y contó el antecedente.