Un peón rural de Monte Quemado arribó a un establecimiento agropecuario del paraje Las Carpas, ubicado a unos 22 kilómetros de la ciudad cabecera del departamento Copo, para iniciar la jornada laboral con las primeras luces del día. Sin embargo, al pretender ingresar por la tranquera, advirtió la presencia de un hombre tirado sobre los yuyos del costado de un camino adyacente y, al lado, una bicicleta. Estaba "inmóvil". El hecho provocó la presencia de pobladores de la zona, quienes también observaron que el desconocido no se movía ni respondía a los llamados. Vieron que el cuerpo había sufrido la tormenta desatada en la zona, especialmente en las manos y los pies, que estaban "arrugados y muy blancos". Todos coincidieron en que estaba sin vida y no quisieron acercarse más "para evitar tener problemas" con la justicia. Además, querían preservar la escena para los investigadores.
En una zona donde no hay señal de celular, la noticia corrió de boca en boca entre los pobladores, hasta que uno pudo llamar a la policía. El teléfono sonó en la guardia de la Comisaría Comunitaria N° 22 e informaron que en el citado lugar había una persona sin vida tirada junto a un camino y desconocían la causa del deceso.
Las autoridades ordenaron que se armara una comisión policial con personal sanitario y se trasladaran al lugar. Los uniformados circularon 12 kilómetros por la Ruta Provincial 4 hasta llegar a un camino vecinal que estaba intransitable para vehículos por la gran cantidad de agua caída hasta horas antes. Los policías recorrieron caminando los 10 kilómetros restantes hasta llegar al lugar, donde corroboraron la presencia de la persona tirada e inmóvil entre los yuyos. Se acercaron con el paramédico para corroborar los dichos de los pobladores de que estaba sin vida, pero se sorprendieron al determinar que dormía profundamente por la alta ingesta de bebidas alcohólicas, a tal punto de parecer "muerto". Con insistencia, lograron despertarlo y establecieron que seguía embriagado. Se trataba de un hombre de 58 años, domiciliado en la calle Primera Junta del barrio 12 de Octubre de Monte Quemado. Las averiguaciones policiales determinaron que había consumido bebidas espirituosas en la zona y, al pretender regresar en la bicicleta, cayó rendido y casi inconsciente en total estado de embriaguez, a tal punto de no sentir la tormenta que se precipitó sobre su cuerpo. "No estaba muerto, andaba de parranda".
Un poblador colaboró con un carro de tracción a sangre y el hombre fue trasladado hasta donde estaban los patrulleros. Fue llevado al hospital de Monte Quemado y luego regresó a su casa para seguir la recuperación física.