En medio de una ciudad conmocionada por las trágicas muertes de José Soplán (57 años) y su hija, Damaris Ayelén Soplán (6), ocurridas el domingo último, con profundas muestras de dolor los cuerpos de las infortunadas víctimas fueron sepultados en el cementerio de Colonia Dora, departamento Avellaneda. Durante el trayecto, el cortejo fúnebre se detuvo frente a la Escuela Bartolomé Mitre, donde asistía la menor, ocasión en la que un cordón de alumnos, docentes y autoridades le dieron el último adiós a la niña.
El siniestro se produjo el 16 del corriente mes, a las 20.30. Soplán conducía una moto de este a oeste por la Ruta 92 y llevaba como acompañante a su hija. Ambos regresaban a su casa, luego de visitar a la madre de la menor, quien se encontraba internada en el hospital de Añatuya. Sin embargo, en cercanías del río Salado, padre e hija fueron embestidos desde atrás por una camioneta que viajaba en el mismo sentido. El rodado mayor era guiado por Norberto Cáceres (57), quien viajaba desde la casa paterna ubicada en la ciudad de Añatuya hacia Santa Fe, donde vive actualmente y es gerente del Banco Provincia de esa provincia. El hombre habría manifestado ante los policías que un vehículo que circulaba en sentido contrario lo habría encandilado, lo que evitó que viera a la moto en la que viajaban padre e hija.
Como consecuencia del violento impacto, los dos ocupantes del rodado menor sufrieron graves lesiones que derivaron en su muerte.
Cáceres está aprehendido por orden de la Unidad Fiscal Añatuya y se espera la indagatoria por el delito de doble homicidio culposo en accidente de tránsito.