Alrededor de las 19 horas de este domingo, el barrio Juramento se convirtió en escenario de una violenta disputa entre dos bandas que se enfrentaron primero a los gritos y luego a piedrazos, ladrillazos y botellazos.
Los automóviles estacionados y particulares que circulaban por la zona quedaron en medio de la gresca, mientras que los vecinos y transeúntes debieron resguardarse ante el riesgo de ser alcanzados por los proyectiles.
Según relataron testigos, el conflicto se originó en una discusión verbal que rápidamente escaló a un enfrentamiento físico, con escenas de alto peligro que alteraron la tranquilidad del barrio.
Horas más tarde, vecinos advirtieron que los mismos grupos comenzaron a reunirse nuevamente, lo que generó preocupación ante la posibilidad de que la violencia se repita.