El asesinato se produjo el 29 de junio de 2024 en la calle Rodríguez casi Granadero Saavedra del barrio Sarmiento de la ciudad Capital. A un año y ocho meses, la defensa solicitó anteayer el cese de la prisión preventiva de Facundo Salazar (24 años), quien está imputado por el homicidio simple de Joaquín Herrera. La letrada expuso en la audiencia que, como había culminado la investigación y la causa fue elevada a juicio, no había riesgos procesales. En este sentido, ofreció su fianza para que el imputado pudiera recuperar su libertad y esperar con esa condición el juicio oral y público.
A su turno, el fiscal de la causa, Dr. Martín Silva, se opuso a la liberación de Salazar y destacó su actitud de evadir la justicia. Sostuvo que el imputado, luego de concretar el asesinato, se dio a la fuga; durante la noche del crimen se realizaron allanamientos en su domicilio, en el de la novia y en el de la tía de esta, pero no lo encontraron. Recién dos días después se presentó en la dependencia policial, acompañado de sus padres y una abogada. Asimismo, el fiscal Silva afirmó que el imputado huyó con el arma blanca y nunca la entregó ni fue secuestrada. Todo ello fue esgrimido por el funcionario judicial como riesgos procesales y aseveró que podría influir sobre testigos que declararán en el juicio.
Luego de escuchar a las partes, el juez de Control y Garantías, Dr. Rodolfo Améstegui, resolvió rechazar el pedido de cese de prisión preventiva de Facundo Salazar y mantuvo la prisión preventiva hasta que se concrete el juicio, que aún no tiene fecha.
De acuerdo con la investigación, Salazar y Herrera mantenían viejas diferencias. Aquel 29 de junio de 2024 pelearon en tres ocasiones: alrededor de las 8 de la mañana, al mediodía y al atardecer. En todas las ocasiones pidieron que nadie se metiera, que era "mano a mano". En el último enfrentamiento en la vía pública, Salazar empuñó un cuchillo de grandes dimensiones, que testigos describieron "como el de Rambo", y le clavó en el corazón a Herrera, quien supuestamente empuñaba una cadena. De acuerdo con filmaciones, la víctima cayó desvanecida, fue trasladada al hospital Regional, pero llegó sin vida.
Un mes después de la detención de Salazar, cuando se dictó la prisión preventiva, la defensa había solicitado el cambio de calificativa de homicidio simple a legítima defensa, pero fue rechazado por la jueza María Pía Danielsen.