Un vecino de apellido Leguizamón (52 años) del barrio La Leñera de la ciudad de Añatuya, departamento General Taboada, extravió en la vía pública su teléfono celular el 11 de marzo del corriente año.
Con el paso de las semanas y con mucho esfuerzo, el hombre —que se dedica a realizar soldaduras— logró ahorrar dinero y compró recientemente otro aparato para no estar incomunicado y para recibir pagos a través de la billetera virtual.
Leguizamón descargó la aplicación de su billetera virtual a fin de realizar operaciones e ingresó a su cuenta personal. De esta manera, comprobó que luego de extraviar el teléfono, personas desconocidas ingresaron a la billetera virtual y transfirieron en dos operaciones más de 186 mil pesos. El dinero fue enviado a una cuenta a nombre de una persona de sexo masculino, a quien no conoce.
El damnificado realizó la denuncia por estafa en la Comisaría Comunitaria Nº 41 y se informó sobre el hecho a la Dra. Carola Olivera, representante de la Unidad Fiscal Añatuya. La funcionaria judicial ordenó que personal del Departamento de Delitos Económicos iniciara una investigación para identificar al titular de la cuenta a donde se transfirió el dinero del denunciante.