Un niño de 11 años, residente en el departamento Taboada, empezó a visualizar las imágenes grabadas en un celular que suelen usar junto a su hermano. Entre los videos, que retrataban distintos momentos, se detuvo en uno que habría sido filmado por su hermano de 8 años, cuyo contenido le llevó a mostrarlo a su madre. El video, en el que el menor grababa sus partes íntimas y mencionaba a un vecino, dejó perturbada a la mujer, que decidió cuestionar a su hijo acerca del video. Sin embargo, el niño, llorando, afirmó no ser él el que aparecía en la grabación.
Debido a la sospecha de que su hijo podría haber sido víctima de abuso sexual con acceso carnal por parte de un hombre de unos 50 que vive solo, la mujer decidió presentar una denuncia en la Comisaría Nº 48 de Los Juríes. La fiscal Cecilia Rímini ordenó el secuestro del celular y programó que el menor fuera trasladado al Centro Judicial para entrevista psicológica y examen físico.