El personal médico y de enfermería del hospital de salud mental El Polear, ubicado en la localidad homónima del departamento Banda, asiste a pacientes con diversas patologías psiquiátricas. Entre ellos están algunos que fueron internados por orden de la Justicia y que cuentan con custodia policial, a fin de evitar fugas o incidentes que pudieran protagonizar los reos.
En este sentido, antenoche, alrededor de las 23.30, los profesionales de la salud observaron que el custodio de uno de los pacientes judicializados no podía permanecer en pie y presentaba signos evidentes de estar en estado de ebriedad. Incluso, lo habían visto consumir una bebida de una botella. El colmo fue cuando se acostó a dormir en una de las camas del nosocomio, abandonando la vigilancia del detenido y poniendo en riesgo a todo el personal médico porque quedaron a merced de lo que quisiera hacer el preso.
La situación obligó a los profesionales a llamar a la Policía y contar lo sucedido. El hecho provocó la llegada de personal de la Comisaría Nº 12 y de autoridades de la Departamental 4. Los uniformados sorprendieron al cabo que presta servicios en la Comisaría Nº 56 y a su lado encontraron una botella vacía que tenía la inscripción "Fernando". Sin embargo, en la requisa de rigor, descubrieron que entre sus prendas tenía una petaca de café al coñac.
Las autoridades policiales solicitaron la presencia de los efectivos de la Dirección de Seguridad Vial, quienes le realizaron el test de alcoholemia al cabo de 36 años y determinaron que tenía 1,85 de alcohol en sangre. Como no estaba en buenas condiciones físicas, fue trasladado en un patrullero hasta su domicilio de la ciudad de Fernández (Robles), donde fue entregado a su madre. Mientras tanto, la Jefatura de Policía instruye un sumario administrativo en contra del uniformado.