Una mujer fue condenada en juicio abreviado a 6 años de prisión, aunque tendrá el beneficio de que la pena será cumplida en su propio domicilio.
Fue juzgada por abuso sexual con acceso carnal en grado de partícipe primario. Según la reconstrucción de los aberrantes hechos, y de acuerdo con lo declarado por la propia víctima en Cámara Gesell, todo comenzó cuando ella tenía 14 años.
En mayo de 2025, la madre se presentó en la Comisaría 35 de la ciudad de Fernández (Robles) para denunciar que su hija estaba desaparecida, por lo que se activó el protocolo de búsqueda. Sin embargo, cuando la hallaron, la menor contó que se había escapado porque estaba harta de ser abusada por su vecino, amigo de su progenitora. Se trataba de un hombre de 79 años.
Examinada por los médicos forenses, se corroboró que la adolescente presentaba lesiones compatibles con abuso y el septuagenario fue detenido. En su relato, la víctima explicó que la madre había arreglado con el violador que este pasara a buscarla en su automóvil, tras lo cual la llevaba a un sector oscuro de la ciudad y la sometía sexualmente.Después de cada abuso, contó, el hombre le daba plata, mercadería o, incluso, en una ocasión, un teléfono celular para la madre, que de esa manera "cobraba" por entregar a su propia hija. La mujer también le prohibía a la chica tener relación con otras personas, exigiéndole que tuviera sexo con el vecino.
En la jornada de este pasado martes, la incalificable de 39 años reconoció todas las imputaciones y la jueza homologó el acuerdo, siendo así condenada —en juicio abreviado— a seis años de prisión, aunque cumplirá la pena en su domicilio.