Alrededor de las 11.30 de ayer, un poblador del paraje Las Lomas, departamento Juan Felipe Ibarra, circulaba por la Ruta Provincial 116 que une las ciudades de Los Juríes (Taboada) con Quimilí (Mariano Moreno). En esa circunstancia, advirtió una amplia huella que se abría entre las malezas y la zona montuosa, propia del paso de un vehículo. Seguido a eso sintió un fuerte olor, lo que lo llevó a detenerse e investigar cuál era la causa. El hombre de 53 años caminó por la huella que terminaba entre unos árboles cercanos a la banquina de la citada arteria. Lo primero que advirtió fue la presencia de una motocicleta Rouser negra, de 150 centímetros cúbicos, y a pocos metros una chapa patente que, presuntamente, se desprendió del rodado al momento del impacto contra los árboles. Seguidamente, observó el cuerpo de un hombre junto al rodado que estaba en avanzado estado de descomposición, lo que despedía el fuerte olor. El testigo volvió sobre sus pasos y llamó a la Policía de Quimilí, oportunidad en la que contó sobre el lamentable hallazgo.
El hecho generó la presencia del personal de Comisaría Comunitaria Nº 48, por jurisdicción. Los uniformados corroboraron la noticia y preservaron el lugar para no contaminar la escena, tras lo cual comenzaron a trabajar los técnicos de Criminalística de la Departamental 13 de Añatuya, quienes realizaron pericias.
A través de la moto y otras averiguaciones, se determinó que la víctima fatal era Claudio Antonio Vargas. Tenía domicilio en calle San Martín de Quimilí, aunque hace seis meses que se habría separado de su pareja y trabajaba en Bandera (Belgrano), donde se habría afincado. Se sospecha que, por causas que se investigan, perdió el control de la moto, salió hacia la banquina, cruzó el pastizal y se incrustó contra los árboles. El médico estimó en más de 48 horas el deceso. No obstante, el cuerpo fue trasladado a la morgue para que fuera sometido a una autopsia y determinar fehacientemente la causa de muerte.