Diariamente, decenas de productos se publican en un grupo de compra y venta de Whatsapp de la ciudad de Añatuya para comercializarlos y generar un ingreso económico. Sin embargo, en las últimas horas, uno de ellos llamó la atención de los policías, especialmente en el marco de las amenazas de tiroteo que hubo en algunas escuelas santiagueñas y que eran parte de un reto viral iniciado en una de las redes sociales. Uno de los usuarios ofrecía a la venta una pistola Bersa, calibre 22 milímetros.
Personal de la Sección Robo y Hurto de la Comisaría Comunitaria N° 41 inició una rápida investigación para identificar al vendedor. Tras las averiguaciones, los uniformados se presentaron anoche, alrededor de las 22.30, en un domicilio de la calle Fray Mamerto Esquiú del barrio La Merced y se entrevistaron con el dueño de casa. Ante las evidencias reunidas, el hombre de apellido Aseguín (32 años) admitió que pretendía vender el arma de fuego y que no contaba con documentación que acreditara su pertenencia ni procedencia. El objetivo era generar dinero para pagar deudas y la estaba ofreciendo por 480 mil pesos.
Los policías de la Brigada de Investigaciones informaron el hecho a la Dra. Florencia Garzón, representante de la Unidad Fiscal Añatuya, quien ordenó el secuestro de la pistola y que se iniciara un legajo por portación ilegítima de arma de fuego, en perjuicio de la salud pública. En este sentido, el dueño de casa fue identificado y siguió en libertad.
Los uniformados enviaron un informe al Registro Provincial de Armas (REPAR) a fin de que se determinara si la pistola calibre 22 está registrada.