Las evidencias reunidas durante la investigación permitieron que el juez Federal Nº 1 de Santiago del Estero, Dr. Guillermo Molinari, secretaría a cargo del Dr. Ramón Ferreiro, procesara con prisión preventiva a uno de los dos automovilistas que transportaban 9 kilos de cocaína en los torpedos de los vehículos. La resolución recayó en un vecino del barrio santiagueño Siglo XXI, de apellido Palomino; mientras que el magistrado solicitó la captura nacional e internacional del presunto cómplice, residente en el barrio Siglo XX, quien se encuentra prófugo.
Todo se inició el 12 de octubre del corriente año. Personal de la sucomisaría de El Mojón (Pellegrini), realizaba controles sobre la Ruta Provincial 4, ocasión en la que interceptaron dos autos en los que se movilizaban los dos imputados, quienes manifestaron que regresaban de Aguas Blancas, Salta. Al realizar la requisas, descubrieron bicicletas, valijas, prendas de vestir, calzado, electrodomésticos y artículos de cocina, entre otros. Las autoridades federales ordenaron el secuestro de la mercadería y de los vehículos; mientras que los conductores fueron identificados y siguieron en libertad, aunque supeditados a la causa.
Sin embargo, un mes después, en medio de una escucha telefónica de otra investigación, se determinó que una banda narco se lamentaba de la pérdida de un cargamento de cocaína. Se escanearon los autos de los santiagueños y determinaron que en los torpedos llevaban 8 “ladrillos” con 9 kilos de cocaína. En allanamientos detuvieron a Palomino, pero no hallaron al restante, quien sigue prófugo.
En la indagatoria, Palomino afirmó que había sido contratado como chofer por el prófugo y que desconocía lo que transportaba en el vehículo que conducía.