Alrededor del mediodía de ayer, los restos mortales de Nahuel Yanacón, el joven de 22 años e hijo de un farmacéutico, fueron trasladados desde la sala velatoria de Tintina hasta el cementerio municipal, donde le dieron el último adiós, en medio de profundas muestras de dolor de familiares, amigos y vecinos.
Asimismo, los amantes de las carreras de caballos y del cuidado de estos animales utilizaron las redes sociales para acompañar a la familia Yanacón-Costilla; al igual que los amigos y compañeros de la promoción 2002 del padre. Esos son algunas de las personas que estuvieron junto a la familia en este difícil momento.
Nahuel murió la noche del sábado pasado, mientras regresaba con su familia y amigos de una carrera cuadrera. Viajaba en la caja de la camioneta, perdió el equilibrio y cayó, ocasión en la que fue arrollado por el tráiler con un caballo que arrastraba el rodado.