El pasado jueves, el músico santiagueño Ramón Ignacio Rojas, a quien cariñosamente llamaban "Pocho" y también "Tigre", oriundo de Sumampa (Quebrachos), sufrió un accidente y ayer, lamentablemente, murió.
En horas de la noche del pasado 26 de febrero, Rojas circulaba en una bicicleta por inmediaciones de San Martín y 25 de Mayo, en el barrio Centro de la mencionada ciudad.
Un hombre identificado como Jorge Palmas viajaba en una camioneta Toyota Hilux y vio que delante de él se desplazaba "Pocho" Rojas haciendo zigzag. Lo sobrepasó y, al hacerlo, vio por el retrovisor que el ciclista caía del rodado.
Se detuvo y lo auxilió, solicitando la presencia de personal médico, y fue hospitalizado de inmediato con traumatismo de cráneo y múltiples excoriaciones.
Se cree que un ACV sufrido mientras pedaleaba fue lo que le hizo perder el control de la bicicleta, zigzaguear y, finalmente, caer.
Por la gravedad del cuadro que presentaba, fue derivado al hospital Regional, donde ayer, pese a los esfuerzos médicos, dejó de existir por un ACV hemorrágico y una falla cardíaca.
La fiscal Belkys Alderete ordenó que el cuerpo sea entregado a la familia, y anoche era velado en su ciudad.
Lo despiden con un sentido posteo
A través de Facebook, Mauricio Fernando Villarroel despidió a Rojas con un mensaje cargado de emotividad y reconocimiento: "ADIOS AL CANTOR. Hoy se fue a guitarrear en el cielo nuestro hermano Pocho "Tigre" Rojas, cantautor sumampeño, hijo de una familia tradicional que hunde sus raíces en Sumampa y el Departamento Quebrachos. Nos dejó los mejores recuerdos y un ramillete de canciones que compuso desde lo más puro de su corazón... Así fue su vida, siempre aferrado a la música y a la poesía, su tema permanente de conversación. Además, fue sodero, telefonista y docente... Maestro nada más y nada menos que en la Escuela del Vallecito de Sumampa Viejo. Paisaje, amor, cultura y religiosidad fueron siempre motivos de inspiración; en Sumampa y su gente encontró todo eso. Gracias, Pochito, por tanta entrega y por haber sido, además, un gran padre, muy buena persona... Que tu amada Virgen de la Consolación te reciba en su regazo y te cubra con su manto de paz. Toda su familia grande (Rojas, Meza, Monge, Lazarte...) debe sentir orgullo de haber tenido entre sus familiares un ser tan especial y un hombre de bien como lo fue Ramón Ignacio Rojas".