Un incidente ocurrido en el barrio Juan Díaz de Solís tiene como imputado a un joven que, debido a que era menor de edad al momento de la presunta comisión del hecho, quedó alcanzado por una prórroga del Régimen Penal de Minoridad
Según lo expuesto por la fiscalía durante la audiencia, el imputado habría participado en un ataque contra un funcionario policial que circulaba por la zona a bordo de su camioneta, acompañado por su pareja. Al pasar frente a un grupo de jóvenes que, de acuerdo con testimonios vecinales, se dedicarían al "cobro de peaje" a vehículos, le habrían arrojado un ladrillo a su Ford Ranger luego de que se negara a pagar. Al descender para constatar los daños, el efectivo habría sido rodeado por unas 15 personas que lo agredieron físicamente.
Para la fiscalía, resulta relevante que el joven señalado como uno de los agresores habría intentado lesionarlo en tres oportunidades con un cuchillo tipo carnicero, mientras portaba además una manopla metálica.
Conforme a informes médicos, la víctima sufrió múltiples fracturas en el rostro, con compromiso del hueso orbital que podría haberle derivado en la pérdida de un ojo.
El hecho fue investigado por la Comisaría Seccional 11, que logró identificar a varios presuntos autores, entre ellos el imputado, quien al momento del hecho era menor de edad. En ese marco, la fiscalía solicitó la extensión del régimen penal juvenil en virtud de la gravedad del hecho y los riesgos procesales.
El joven, domiciliado en el B° Tradición, contaría con antecedentes por robo con arma de fabricación casera, lesiones y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, además de otros episodios de violencia como lo sería la agresión a un perro con un arma blanca.
Ante la gravedad del caso y a la espera de la incorporación de informes psicológicos, así como de una rueda de reconocimiento por parte de la pareja de la víctima, la magistrada resolvió extender el régimen por el plazo de un mes.