La muerte de Tadeo Arce, de apenas 16 años, causó un gran dolor en sus familiares y aquellos que lo conocían. Sus más cercanos sabían de su adicción, pero también de su lucha por abandonar las drogas.
Estuvo internado en un centro de rehabilitación tiempo atrás. Su familia lo acompañó y una pequeña luz de esperanza se encendió en quienes más lo querían: él anhelaba salir y no se quedó de brazos cruzados, pues aceptó hacer un tratamiento y se mostraba contento, porque notó que estaba logrando pasar varios días sin consumir. Además, advertía cómo su esfuerzo hacía inmensamente felices a sus seres queridos.
Lamentablemente, la adicción fue demasiado fuerte. Tadeo volvió al consumo y, desesperado por conseguir dinero para poder saciar su deseo de drogarse, tuvo la terrible idea de entrar al predio de una empresa distribuidora de energía, a fin de sustraer cables que pudiera vender o, directamente, cambiar por estupefacientes.Una poderosa descarga eléctrica generó una explosión y las quemaduras que sufrió fueron letales. Más de 24 horas después de ese terrible episodio, Tadeo dejó de existir.
Nicolás, alguien que lo conocía y sabía de su lucha por abandonar la droga, hizo un conmovedor posteo en redes sociales.
En su cuenta de Facebook, unas horas antes de que Tadeo falleciera, él escribió un sentido mensaje que llama a la reflexión. Allí también pedía oraciones y expresaba su anhelo de que el adolescente saliera adelante y pudiera recuperarse.
El texto completo
Qué fácil es juzgar.
Qué fácil es desear la muerte a alguien...
Qué fácil decir y desear el mal...
Cuántos comentarios dolorosos para una familia...
Pero no nos olvidemos de que tenemos familias...
Hermanos, primos, hijos por crecer, sobrinos por crecer...
¿Y si mañana nos toca a nosotros de cerca? ¿Cómo actuamos?
Tadeo... un nene de 16 años, quien con su corta edad tomó la iniciativa de cambiar su vida. ¿Quién sabe qué tan fácil es salir de ese mundo? Quien lo vive y lo sufre de cerca sabe de qué se trata.
No aguantó... no pudo soportar... la enfermedad le ganó una vez más... salió a la sociedad, una sociedad que juzga, que discrimina, que mira al adicto como una basura, como una persona que no merece vivir...
¿Quién sabe cómo vive?
¿Quién sabe de sus sufrimientos?
¿Quién sabe de su historia?
¿Quién sabe de sus dolores?
¿Cuántos extendemos la mano para ayudar?
Confío en Dios que mi negro saldrá de esta.
Que volverá a sonreír...
Que volverá a brillar...
Que Dios le dé la fortaleza para ganar esta batalla...
Pido de todo corazón para quienes puedan estar orando por Tadeo...
Un nene... un nene que se refugia en las adicciones.
Porque no sabe cómo hablar, cómo decir... cómo pedir ayuda.
Deseo que nunca les toque pasar por esta enfermedad...
¡Dios los ama!
¡Fe y fortaleza para la familia!
¡Vamos, mi negro!
¡Vamos, Tadeo!
¡Quiero verte sonreír otra vez!