En diálogo con Nuevo Diario, la Dra. Laura Argañaráz, que junto a sus colegas Narela Fares y Sebastián Muratore Vizoso son querellantes en la causa seguida al empresario Mariano Páez, fustigó duramente al abogado Javier Leiva, uno de los defensores del inculpado, por haber descalificado públicamente a la víctima —Dra. Estefani Gyselle Budán— "pretendiendo hacerla pasar por una paciente con problemas psiquiátricos".
"Resulta improcedente y discriminatorio que un abogado —sin ser profesional de la salud mental— descalifique a una víctima, insinuando supuestos cuadros psiquiátricos para restarle credibilidad. Tales afirmaciones vulneran la Ley Nacional de Salud Mental y reproducen prácticas estigmatizantes que desalientan a las personas víctimas de violencia de género a denunciar", afirmó la Dra. Argañaráz.
"En este caso, mi clienta no es paciente psiquiátrica. Consta en el certificado expedido por su psicóloga tratante que no presenta indicadores de patología psiquiátrica, ni existe derivación alguna en ese sentido; tal certificado se encuentra adjuntado en el legajo fiscal".
"La víctima es creíble"
La letrada añadió que "en defensa de mi clienta y ante las manifestaciones vertidas públicamente por el abogado Javier Leiva, corresponde aclarar que la jueza fue absolutamente clara en los fundamentos de su resolución: la víctima es creíble, su denuncia no fue puesta en duda y las lesiones se encuentran constatadas por el médico de Policía al momento de la denuncia", indicó.
La Dra. Argañaráz resaltó que la prórroga de la detención del imputado fue dispuesta por la jueza por motivos estrictamente procesales, incluyendo su conducta evasiva y la existencia de riesgos procesales que aún persisten. Así lo valoró la magistrada, reafirmando nuevamente la credibilidad de la víctima", y concluyó diciendo que "como representantes, nuestra tarea es defender derechos, no patologizar víctimas".
Trascendió que la Dra. Budán haría una presentación en el Colegio de Abogados, acusando a Javier Leiva por falta de ética profesional.