Por 2.500.000 pesos y un rodado de su propiedad, un joven compró en la ciudad de Frías –departamento Choya- una moto. Pero al intentar registrar el vehículo a su nombre descubrió que era robado. La Policía le secuestró el motovehículo.
Hace un par de semanas atrás, un joven de 22 años, residente en el barrio Almirante Brown de la Capital se trasladó hasta la "Ciudad de la Amistad", donde realizó una operación con un sujeto por un rodado. El desconocido había puesto a la venta en las redes sociales una moto Bajaj Rouser de 200 centímetros cúbicos. Por lo que el damnificado decidió contactarlo, interesado en el vehículo con intensiones de comprarlo.
Arreglaron la operación y pautaron un encuentro. Por lo que el damnificado viajó hacia Frías en su motocicleta la que terminó entregándola como parte de pago, más la suma de 2.500.000 pesos en efectivo. El sospechoso le entregó un Formulario 08 firmado y documentación. El joven regresó a su domicilio. Por lo que posteriormente intentó registrar el vehículo.
El 19 del corriente mes se presentó en el Registro Automotor de la Capital para realizar el trámite pertinente, donde al mostrar los papeles del vehículo que su vendedor le había otorgado, el empleado pudo determinar que no era real. Por lo que le retuvieron el título y la cédula, aduciendo que era documentación adulterada, ya que el sello que presentaba no correspondía. Posteriormente, el damnificado se dirigió hacia una escribanía; con el fin de poder asesorarse sobre la transferencia que deseaba realizar, donde le retuvieron el Formulario 08, ya que también era trucho.
Ante la situación, para evitar problemas legales, el joven se presentó en sede policial para realizar la denuncia por estafa, donde los efectivos pudieron determinar que la motocicleta tenía una orden de secuestro por robo a requerimiento de la provincia de Buenos Aires. Por lo que el vehículo fue secuestrado.
La Fiscalía de Choya y Guasayán, a cargo del Dr. Alfonzo Arce, ordenó una serie de medidas a seguir en las próximas horas. Mientras que en el hecho se dio intervención al personal del Departamento Delitos Económicos de la Policía de la Provincia, por lo que se iniciaron las pesquisas pertinentes sobre los pormenores del hecho.
El damnificado logró aportar a la Justicia los mensajes que intercambió con el sospechoso; además de su contacto y otra información que tenía el mismo.