Minutos antes de la hora 0 de ayer, un llamado telefónico alertó a la Policía de Añatuya sobre la presencia de una moto que había sido sustraída recientemente. Los uniformados se trasladaron hasta Ruta Provincial 92 y circunvalación, donde advirtieron la presencia del rodado en una vivienda de las inmediaciones. Se entrevistaron con el dueño de casa, quien manifestó que se presentó un sujeto alcoholizado con el rodado y al parecer pretendía pedir agua, aunque al ver a los efectivos se dio a la fuga y abandonó la moto. Se trataba de la Honda RX, de 250cc., que pertenece a una mujer y que había sido robada el fin de semana pasado. Como se sabe, el vehículo había sido dejado por la mujer en el mecánico, quien se lo prestó a su cuñado para que saliera; este se embriagó y le sustrajeron la moto. El rodado fue secuestrado.