Un jubilado de apellido Vera (73 años) realizó un viaje a la provincia de Mendoza para disfrutar unos días de vacaciones y esparcimiento, mientras que en su casa, del barrio Villa Rosita de la ciudad de La Banda, no quedó nadie. Sin embargo, el hombre se aseguró de que toda la propiedad quedara con seguridad y le pidió a un conocido que la viera.
El 4 del corriente mes, mientras el jubilado disfrutaba del merecido descanso, recibió un llamado telefónico. Se trataba de un vecino de las inmediaciones de su domicilio que le dio la ingrata noticia de que habían ingresado a robar en su vivienda.
El damnificado regresó días después, como estaba previsto, y comprobó el desorden. Realizó un relevamiento de sus pertenencias y estableció que le habían robado una aspiradora, seis sillas de madera de algarrobo, mercadería, utensilios de cocina (tenedores, cuchillos, cucharas), un par de zapatos de hombre nuevos, un colchón de 2 plazas y $3.800.000 en efectivo que estaban en una caja de seguridad que está empotrada en la pared de una de las habitaciones.