Un militar retirado de apellido Juárez tuvo que viajar en julio del corriente año por cuestiones de salud de familiares a la provincia de Buenos Aires y su casa del barrio Santa Clara de La Banda quedó sin ocupantes.
El hombre emprendió el regreso anteayer a la vecina ciudad y, apenas el colectivo ingresó a la provincia de Santiago del Estero, recibió un llamado telefónico de uno de sus hijos, quien le dio una ingrata noticia: El portón de ingreso de su casa estaba abierto.
El exefectivo del Ejército Argentino arribó a su domicilio y ya estaba presente personal policial, que había sido alertado por su hijo, quien reside en otro sector de la ciudad. Las medidas de seguridad de los accesos y las tapias de dos metros de altura no fueron suficientes para evitar que los delincuentes ingresaran a robar. La casa era un desorden total, signo evidente del paso de los ladrones. El damnificado realizó un relevamiento de sus bienes y determinó que le habían sustraído dos televisores de 43 y 55 pulgadas, una licuadora, una juguera, prendas de vestir de marcas reconocidas, dos uniformes del Ejército Argentino (camisa, pantalón y chaquetilla), griferías completas del baño y de la cocina, juego de seis sillas y mesas de plástico, juego de ollas, dos bicicletas y cinco cascos, un equipo de música, un juego de utensilios y vajillas, juego de colchas del Ejército Argentino y la empuñadura de un sable.
De acuerdo con el volumen de artículos que se llevaron, se sospecha que el robo se concretó durante varios días. Asimismo, por los vestigios encontrados en la propiedad, los malvivientes cocinaron con los alimentos que había en el lugar y hasta se quedaron a dormir en las habitaciones. La hipótesis es que vivieron como dueños de casa durante algunos días.
La denuncia fue realizada en la Comisaría Comunitaria Nº 12.