Gustavo Cuellar (37 años) es docente y actualmente presta servicios como preceptor en el colegio secundario 2 de Abril del barrio Autonomía. El educador aprovechó el receso escolar para visitar a sus familiares de la localidad de San José del Boquerón, departamento Copo, de donde es oriundo. Se reencontró después de mucho tiempo con parientes hace diez días y tenía previsto estar unos días más, pero un llamado telefónico cambió todos sus planes y la alegría de estar compartiendo nuevamente la mesa con sus seres queridos. Una vecina lo llamó antenoche y le dijo que su casa de la calle Manuel Argañaraz 1.112, a 50 metros de la nueva costanera, del barrio La Católica, había sido saqueada y le habían prendido fuego.
La angustia invadió al docente, quien armó el viaje de regreso de inmediato. Ayer a las 8.30 de la mañana estaba otra vez en su vivienda, aunque ya no era la misma que había dejado hace diez días. Varios de sus bienes estaban totalmente quemados, mientras que el resto había sido robado. Le habían sustraído una mesa, sillas, camas, colchones, aire acondicionado portátil, ropa, calzado, muebles y otros bienes. Los elementos que no se pudieron llevar quedaron convertidos en cenizas por la acción del fuego, que habían encendido para borrar huellas o por pura maldad. Cuellar afirmó que perdió todo el "sacrificio de muchos años". El docente vive solo desde hace un año aproximadamente, luego de que se separara de la madre de su hija.
El damnificado realizó la denuncia en la subcomisaría de Costanera Sur para que se investigara el robo e incendio y se identificara a los autores. Cuellar sostuvo que había sufrido anteriormente otros seis robos y hurtos de bienes, pero en esta ocasión -el séptimo- provocaron un mayor daño. Lo dejaron sin nada.
El hecho delictivo generó la intervención de las autoridades de la fiscalía, quienes ordenaron que se concretara una investigación. Peritos de criminalística y la División Bomberos trabajaron ayer en la vivienda.