Luego de disfrutar de una noche de alegría y diversión en el matrimonio de un amigo de la familia, una mujer santiagueña, junto con su pareja e hijo, sufrió un severo accidente que resultó en la muerte de dos personas. Aunque la mujer sobrevivió, actualmente se encuentra hospitalizada en estado crítico.
El desafortunado incidente tuvo lugar a las 6 de la mañana del domingo, en la Ruta 74, Kilómetro 18, entre Pinamar y General Madariaga, en Buenos Aires. Por la ruta transitaba un vehículo Toyota Hilux, conducido por Marcio Flores, un joven paraguayo de 24 años de edad. Acompañándolo viajaban su pareja, la santiagueña Antonella Ovejero de 31 años, y el hijo de ambos de apenas un año de edad. La familia retornaba a su hogar después de asistir al matrimonio del mejor amigo de Flores, celebrado en la localidad de Ostende. Sin embargo, durante el trayecto, Flores, al parecer, se quedó dormido al volante, perdiendo el control del vehículo, que impactó contra un árbol. Como resultado del accidente, Flores y su hijo fallecieron en el acto.
No obstante, la mujer santiagueña, que sufrió serias lesiones, fue trasladada de emergencia al hospital de General Madariaga en estado crítico. Los médicos informaron que presentaba varias costillas fracturadas, las cuales habían perforado órganos vitales, por lo que tuvo que ser sometida a cirugía. Actualmente, Ovejero se encuentra en recuperación y su condición es favorable.
Ayer, cerca de las dos de la tarde, inició el sepelio de padre e hijo en General Maradiaga.
"Fue una tragedia. El sábado estuvieron en un casamiento y a la vuelta les pasó esto", dijo a Nuevo Diario Elizabeth, tía de Flores. Al tiempo que agregó: "Estaba feliz, contento. Habían bailado. Decía que este año se casaba él, porque agarró la corbata del novio. Nos dejaron un gran dolor a todos".