El empleado de una distribuidora comenzó a realizar el reparto de productos por distintos comercios de la zona céntrica de la ciudad Capital. Había iniciado la tarea a las 16.30 y debía recorrer 32 locales en una camioneta. Alrededor de las 21.30, al hombre de 44 años ya le quedaban dos negocios. Uno de los últimos fue un comercio de calles Garibaldi y San Martín. El trabajador estacionó el rodado sobre la primera de las arterias, descendió los artículos e ingresó al local. Demoró tres minutos aproximadamente y al regresar al vehículo comprobó la ausencia de una abultada suma de dinero de la recaudación. Se trataba de 900 mil pesos que había dejado en la guantera. El denunciante expuso ante los investigadores que había dejado el vehículo sin seguridad, lo que fue aprovechado por los delincuentes.
La fiscal Fernanda Vittar ordenó que se diera intervención a la Sección Robos y Hurtos.