Los vecinos del barrio Juramento, de la capital santiagueña, no encuentran paz. Grupos antagónicos se enfrentan casi a diario y los perjudicados son los que nada tienen que ver con esos incidentes, personas que trabajan honradamente y solo quieren vivir con tranquilidad, sabiendo que sus bienes y su propia integridad física, están bajo resguardo.
El pasado domingo hubo un brutal enfrentamiento en el cual se arrojaron ladrillos y botellas, dañando al menos tres vehículos de familias que se domicilian en la zona.
Este último miércoles, apenas oscureció, otra vez hubo un brutal episodio de violencia.
Lectores que viven en el barrio relataron sobre este último incidente: "Nuevamente, el barrio Juramento ha sido escenario de peleas de patotas. Los vecinos estamos cansados de esta situación, cascotes y vidrios por toda la calle San Lorenzo. Son las mismas bandas que han peleado el día domingo. No sabemos si hay heridos, pero participaron de las peleas mujeres, niños y hombres. Rogamos que las autoridades consideren disponer una garita en nuestro barrio", pidieron.