Sebastián Corti, quien está alojado en la Comisaría Nº 4, luego de que fuera detenido anteayer tras estar más de un mes prófugo, fue indagado ayer por la fiscal Pilar Palavecino, de la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar, quien le imputó lesiones leves calificadas y amenazas coactivas, en concurso real de delitos entre sí y en contexto de violencia de género, en perjuicio de Iara Pereyra.
La fiscal le informó que se le atribuye que el 7 de enero de 2026 en un departamento del barrio Altos del Golf habría iniciado una discusión con su pareja conviviente, Iara Pereyra, y la echó. Al momento en que la joven se dispuso a preparar en 5 bolsas sus elementos personales y requerirle que le pidiera un Uber para retirarse, Corti reaccionó agresivamente aplicándole golpes a mano abierta en el rostro. Luego la arrojó hacia el suelo, tomándola de los cabellos, con claras intenciones de sacarla de la vivienda.
Seguidamente, le exigió que se dirija a su gimnasio del barrio Congreso para trabajar. La joven posteriormente se trasladó hasta la casa de su madre para pedirle comida y contarle que fue agredida por el imputado. Asimismo, Corti habría obligado, contra la voluntad de la víctima, a no formular denuncia en su contra y a negarse a ser examinada por el facultativo médico de la policía, todo ello bajo la concreta amenaza de publicar videos íntimos de la misma, como así también de atentar contra todo su grupo familiar, en caso de que no hiciera.
Tras hablar con sus abogados, Dres. Martín Rojas Verón y Martina Magnone, Corti, quien tiene una condena en juicio abreviado por amenazas de 2025, negó haber agredido a Pereyra. "Niego haberla agredido físicamente; ella tenía conocimiento de mi situación legal y siempre me amenazaba con denunciarme y hacerme meter preso. Ella sabía que con cualquier cosa que diga ya me podían detener a mí y siempre me ha chantajeado", afirmó. "Tengo videos en donde yo la corría de mi casa porque realmente no quería seguir viviendo con ella. Me controlaba el teléfono, me celaba que me había vuelto a hablar con Micaela, lo cual era totalmente falso. Eran constantes los problemas y vivía bajo la amenaza de que ella me iba a denunciar".
Sobre el segundo hecho, la fiscalía le expuso ante el imputado que el 27 de enero de 2026 a las 18.30 ambos se movilizaban en un auto y se generó una discusión. Corti estacionó y le quitó violentamente el celular, produciéndose un forcejeo, ocasión en la que habría agredido con una llave a la víctima en la mano derecha, provocándole dos cortes. Descendió, la tomó de los pelos y la sacó del rodado. Iara, en un intento de defensa, lo habría arañado en el rostro, lo que provocó que Corti se ofuscara aún más y la empujara fuertemente, cayendo ambos al suelo. La denunciante presentaba lesiones curables en 10 días.
Sobre este hecho, el detenido expuso que aquel día debía retirarse del gimnasio y Iara quería ir con él porque creía que se iba a encontrar con otra chica. "Ella me estira de la remera porque tira las llaves del auto, que estaba encendido, y las saca; entonces no quería seguir en el problema, salgo del auto con ella colgada de mi remera y decido irme del lugar. Empiezo a caminar y no me dejaba ir. Me termina sacando y rompiendo la remera completamente, también el pantalón, terminando casi semidesnudo en la calle", afirmó. Añadió: "Logro sacármela de encima, ella queda gritando a la policía, eso fue exactamente en calle San Juan y Colón. Intervinieron personas que me decían que la suelte, pero también personas que le pedían a ella que me suelte a mí y logró escaparme de ella". "Ella me ha agredido a mí con uñazos en los brazos, pecho, cara y cuello. Esa misma noche ha ido a la casa de mi mamá a pedirme perdón; tengo videos de la charla en la pieza de mi mamá, ella estaba también; yo le decía que nos separemos y que termine bien la cosa. Al otro día sale una orden de detención para mí". "Yo estoy cansado de todo esto", afirmó ante la fiscal.